El mercado de capital privado: ¿un terreno fértil para los fondos evergreen?
En este contexto, analizamos tres posibles elementos diferenciadores de los fondos evergreen en el mercado de capital privado:
1. La estructura abierta permite una mayor flexibilidad
Como los fondos evergreen tienen una estructura abierta, sin un periodo de inversión ni un horizonte temporal determinados, pueden adaptarse mejor a los intereses a largo plazo de las empresas participadas en las distintas fases de su ciclo de vida.
Esta característica hace que los fondos evergreen resulten atractivos para los fundadores. Facilitan la financiación de futuras rondas de capital y permiten mantener la participación en las diferentes etapas de crecimiento. Los fondos evergreen favorecen las relaciones a largo plazo con las empresas participadas, mientras que los fondos cerrados están sujetos a una duración limitada.
Otra ventaja importante de la estructura abierta de los vehículos evergreen es la menor presión para vender activos frente a los de capital cerrado. Las compañías financiadas con capital riesgo suelen tardar más de lo previsto en alcanzar la madurez. Las estructuras evergreen permiten mantener en cartera empresas prometedoras sin la presión que impone el vencimiento de los fondos cerrados de capital riesgo o de capital privado. Esta flexibilidad resulta especialmente valiosa para las compañías en fase de crecimiento, sobre todo ante el retraso de las salidas a bolsa, pues disponen de más tiempo para generar valor mientras permanecen en el mercado privado. Sin embargo, la prolongación de los periodos de tenencia también puede aumentar la exposición a los riesgos de valoración y liquidez, dado el carácter privado e ilíquido de estos activos, difíciles de negociar.
Además, los fondos cerrados drawdown deben devolver el capital a los inversores al término de su vida útil, lo que puede generar presión para vender participaciones, distribuir acciones o buscar vías para obtener liquidez. En condiciones normales, los fondos evergreen disponen de mayor flexibilidad para mantener su participación en empresas sólidas al no tener que desinvertir simplemente porque se aproxime el vencimiento del fondo. Conviene señalar que las condiciones de los fondos evergreen varían en función del sentimiento de los inversores, las restricciones a los reembolsos y las presiones de liquidez, factores que podrían propiciar salidas anticipadas.
2. Gestión flexible de la cartera
Al no estar condicionados por plazos fijos de liquidación, los fondos evergreen permiten a los gestores basar sus decisiones en los indicadores fundamentales de las empresas, así como en las condiciones del mercado. Por ejemplo, pueden mantener su inversión en una compañía privada en fase avanzada durante un periodo de sequía de OPV, en lugar de vender su participación con descuento en una operación en el mercado secundario.
Por el mismo motivo, los gestores de fondos evergreen pueden controlar mejor el tamaño de las posiciones y el momento de entrada y salida que quienes dirigen fondos cerrados drawdown. Este aspecto cobra especial relevancia en el capital riesgo y el capital de crecimiento, ya que las ofertas de compra y las operaciones secundarias son más habituales en estos mercados, donde la propiedad suele estar repartida entre numerosos inversores minoritarios. Esta situación contrasta con muchas estrategias de adquisición de empresas, en las que los gestores suelen buscar participaciones de control. Por este motivo, las ofertas de compra y las inversiones secundarias en compañías concretas pueden tener menos peso a la hora de construir la cartera.
El tamaño de la posición reviste especial importancia en el mercado secundario de participaciones en empresas individuales. Si una posición adquiere un peso que genera riesgo de concentración, conviene tener margen para reducir la exposición. Del mismo modo, si aumenta la convicción en una posición infraponderada, resulta útil poder adquirir participaciones adicionales en el mercado secundario. En definitiva, el capital riesgo y el capital privado ofrecen oportunidades distintas que se aprovechan mejor con una gestión de cartera más flexible en cuanto al tamaño de las posiciones y los momentos de entrada y salida. No obstante, aunque los fondos evergreen brindan mayor flexibilidad, es esencial gestionar la cartera con rigor.
Estas estructuras requieren un control más estricto de la liquidez y de la composición de la cartera, dada la necesidad de diversificación y la posibilidad de que se produzcan reembolsos periódicos. La elección depende de las necesidades de los inversores y de cómo encaje una exposición al capital riesgo y de crecimiento en el conjunto de su cartera.
3. Diversificación
Muchos fondos tradicionales de capital riesgo y capital de crecimiento que no son evergreen se centran principalmente en determinados sectores o fases de inversión. Los fondos evergreen, en cambio, suelen tener mandatos de inversión más flexibles.
En primer lugar, estos vehículos pueden proporcionar una amplia exposición a diversas empresas y tecnologías innovadoras con un compromiso mínimo inferior al requerido habitualmente por los fondos tradicionales de capital riesgo. Por lo general, los fondos drawdown exigen compromisos de capital más elevados para acceder a estrategias, fases de desarrollo o sectores más específicos.
Asimismo, los fondos evergreen proporcionan exposición a una gama más amplia de añadas de inversión (vintages), es decir, los distintos años en que se invierte el capital. En función de su mandato, pueden diversificar sus inversiones entre empresas de capital riesgo en fases avanzadas, compañías consolidadas que aún no han salido a bolsa y otros tipos de activos. Esto permite a los fondos evergreen acceder a diversos segmentos del mercado, cada uno con sus propios factores determinantes de la rentabilidad, lo que puede dar lugar a un perfil de rentabilidad ajustada al riesgo distinto a lo largo del tiempo.
Por último, estos vehículos facilitan la diversificación entre distintas modalidades de inversión, como las inversiones directas, las operaciones secundarias y, si fuera pertinente, el crédito. Estos amplios mandatos de inversión permiten a los inversores identificar oportunidades atractivas mediante un enfoque bottom-up, con menos restricciones top-down. Además, la estructura de los fondos evergreen resulta más adecuada para aprovechar los desajustes del mercado a lo largo de los ciclos frente a los vehículos sujetos a plazos fijos. Esto se debe a la flexibilidad de sus mandatos y a la posibilidad de invertir de forma continua, sin las restricciones inherentes a un periodo de inversión o a una duración prefijada.