Durante la última década, las operaciones secundarias de capital privado —la transferencia de un compromiso de capital de un inversor a otro— se han vuelto más frecuentes, con posibles beneficios tanto para los inversores como para los gestores de fondos.
Esta tendencia representa una ventaja para el ecosistema de los mercados privados por dos motivos:
- Las firmas que invierten en el mercado secundario pueden ayudar a proporcionar liquidez a los inversores en fondos de mercados privados, o limited partners (LP).
- También pueden aportar capital a los gestores de fondos de mercados privados, o general partners (GP), cuyo objetivo es maximizar el valor de los activos.
En este artículo, analizamos estas dos funciones fundamentales, así como los posibles beneficios de la inversión en el mercado secundario, que, si bien es útil en todas las clases de activos, resulta especialmente valiosa en el ámbito del capital riesgo y universo Growth.
La creciente importancia del mercado secundario como fuente de liquidez
El mercado secundario puede aportar una valiosa liquidez a los mercados privados, un segmento que, por lo demás, suele ser relativamente ilíquido. De hecho, aunque los fondos privados presentan varias ventajas potenciales frente a sus equivalentes cotizados (incluido un mayor potencial de rentabilidad con menor volatilidad1), para muchos inversores su principal inconveniente es la falta de liquidez.
Los fondos privados cerrados, que representan la mayor parte del universo de fondos privados, no cuentan con un mecanismo de liquidez. A diferencia de los mercados públicos, en este ámbito no existe una bolsa organizada en la que un inversor pueda transferir su participación en un fondo a otro inversor.
Los LP suelen asumir compromisos de capital en fondos privados con la intención de mantener su inversión durante un periodo prolongado, lo que normalmente constituye una condición para invertir en el fondo. Sin embargo, existen varias razones por las que un LP podría querer vender su participación antes —como el rebalanceo de la cartera, los cambios regulatorios o la necesidad de liquidez—. Esto puede plantear un problema, ya que si un LP desea salir del fondo, debe encontrar otro inversor que asuma ese compromiso.
Los inversores del mercado secundario pueden ofrecer una solución. En ausencia de un mercado abierto —como ocurre con los valores cotizados—, estos inversores pueden comprar el compromiso de capital del LP que busca liquidez a cambio de efectivo. Además, en los últimos años se ha producido una escasez de salidas en el ámbito del capital riesgo. Como resultado, las aportaciones de los LP han superado de forma significativa las distribuciones (capital devuelto). Las operaciones secundarias podrían proporcionar la liquidez que actualmente falta en este segmento (Gráfico 1).