España (Spain), Inversores profesionales

Cambiarchevron_right
menu
search
Skip to main content
search

OUTLOOK DE RENTA FIJA DE MITAD DE AÑO - TIPOS

Tipos de interés en 2026: por qué la flexibilidad será clave para invertir

7 min leer
2027-12-30
Archivado info
Puede leer los artículos archivados en el sitio web. Tenga en cuenta la fecha de publicación al leer estos artículos antiguos.
Categories final
Martin Harvey, CFA, Fixed Income Portfolio Manager
Categories final
Marco Giordano, Investment Director
Categories final

Este artículo es un extracto de nuestro Outlook de inversión de mitad de año, en el que especialistas de toda nuestra plataforma de inversión comparten sus análisis sobre las fuerzas económicas y de mercado que prevemos que influirán en las carteras.

Aspectos destacados

  • Las tires estructuralmente más elevadas respaldan nuestro optimismo para lo que queda de año, a pesar de la volatilidad actual.
  • Los mercados han llegado a un punto de inflexión, con los inversores teniendo que decidir si centrarse más en el impacto negativo sobre el crecimiento o en el repunte de la inflación derivado de la guerra entre EE. UU. e Irán.
  • Nuestra hipótesis es que los precios del petróleo seguirán en niveles estructurales más altos que antes del conflicto, incluso aunque se relajen las tensiones, mientras la inflación se mantiene de manera persistente por encima de su objetivo y las primas de riesgo siguen aumentando.
  • Este delicado equilibrio plantea un desafío de una enorme complejidad a los responsables de la política monetaria.
  • En este contexto, recomendamos adoptar una estrategia flexible para la exposición a tipos en las carteras.
  • De cara al futuro, esperamos que se acentúe la divergencia de políticas, lo que pueden aprovechar los inversores en estrategias flexibles y activas.

El primer semestre de este año ha reforzado el mensaje clave de nuestra visión original sobre tipos de interés para 2026: los niveles de las tires son históricamente elevados y hacen que la renta fija core resulte atractiva, pero sigue siendo necesario un enfoque flexible ante los riesgos todavía presentes. Esta idea ha quedado patente en el comportamiento hasta la fecha de los índices de deuda pública de los mercados desarrollados, que cerraron mayo con una rentabilidad próxima a cero (gráfico 1). Este resultado pone de manifiesto el beneficio de unos mayores niveles iniciales de yield, ya que el componente de ingresos ha amortiguado lo que, de otro modo, habría sido un recorrido marcado por una elevada volatilidad en precios. Se trata de un escenario muy distinto al de 2022, cuando unos niveles iniciales de rendimiento bajos, junto con la volatilidad en precios, dieron lugar a rentabilidades totales fuertemente negativas. Esta dinámica confirma nuestra opinión de que la perspectiva de rentabilidad total para los tipos conserva su atractivo, incluso ante el repunte de la volatilidad.

Gráfico 1

La deuda pública de los mercados desarrollados registró rentabilidades próximas a cero en plena crisis energética por la guerra en Irán

Los mercados, en un punto de inflexión

Tras un período de fuerte rentabilidad por la inteligencia artificial (IA) a principios de 2026, el conflicto en Oriente Medio provocó un alza abrupta y sincronizada de las tires. Una reacción que es fruto de la combinación de incertidumbre geopolítica, encarecimiento de la energía y, cada vez más, una renovada preocupación de los inversores por la persistencia de la inflación. Incluso contemplando una posible reducción de los riesgos geopolíticos, el shock exógeno derivado de la guerra entre EE. UU. e Irán tendrá implicaciones a largo plazo. En un entorno en el que los precios de las materias primas seguirán determinando la evolución de los rendimientos, los inversores se enfrentan a un punto de inflexión de cara a la segunda mitad de 2026: prepararse para un frenazo del crecimiento o protegerse frente a una inflación elevada.

Tras el repunte de los tipos, aumentar la exposición a duración puede parecer interesante, en la medida que los rendimientos de los bonos con vencimientos largos (en particular, en mercados como el británico) presentan puntos de entrada atractivos. Ya hemos señalado la ventaja que suponen los elevados puntos de partida de los rendimientos para la rentabilidad total a través del componente de cupones, pues proporcionan protección frente a subidas adicionales de las tires en caso de que los bancos centrales valoren endurecer su política monetaria. Por el contrario, si las tensiones geopolíticas se relajan y se abarata el petróleo o si la atención del mercado se desplaza hacia las consecuencias negativas que la crisis del suministro energético tiene sobre el crecimiento, cabe la posibilidad de que los rendimientos bajen. Este cambio aportaría rentabilidad por precio adicional en un momento en el que es probable que los activos de riesgo afronten un entorno más exigente.

Nuestra hipótesis es que los precios del petróleo seguirán en niveles estructurales más altos que antes del conflicto, incluso aunque se relajen las tensiones, ya que las cadenas de suministro internacionales deberán adaptarse a un entorno comercial más fragmentado. Además, antes de la crisis actual, la inflación llevaba cinco años superando sus niveles objetivo y las crecientes dudas sobre la deuda pública ya han provocado un aumento estructural de las primas por plazo que ha elevado los rendimientos en los últimos años.

Esta crisis no contribuirá a mantener este frágil equilibrio, y ello enfrentará a los responsables políticos con un desafío sumamente complejo: las políticas monetarias y fiscales tendrán que ocuparse de tendencias en el crecimiento y la inflación potencialmente contradictorias y, a la vez, frenar el mayor deterioro de las finanzas públicas. La forma en que los principales bancos centrales aborden este dilema probablemente determine la dirección de los rendimientos y en qué punto nos situaremos entre los dos escenarios expuestos.

En este contexto, recomendamos adoptar una estrategia más prudente y flexible a la hora de elevar el riesgo de duración.

Oportunidades locales

De cara al futuro, pensamos que la disyuntiva global entre crecimiento e inflación se hará más patente a escala local, brindando a los inversores oportunidades de generar rentabilidades tanto entre distintos mercados como dentro de ellos. Aunque el shock inflacionario inicial fue global y sincronizado, es probable que la siguiente fase sea más desigual, dado que los precios de la energía seguirán siendo un factor clave, pero los factores locales ganarán protagonismo.

La medida en que se importan y exportan materias primas, la solidez de los mercados laborales y la flexibilidad de las economías para adaptarse a ese impacto marcarán la senda de los tipos de interés en cada país. Por lo tanto, la divergencia, más que la sincronización, podría convertirse en el tema principal de los mercados.

Esta tendencia replicaría la situación que dejó la crisis de los precios de la energía de 2022. Tras el repunte, las tires subieron al unísono en los primeros meses mientras los bancos centrales se enfrentaban a la amenaza inmediata de la estanflación. A lo largo de 2023 y 2024, los efectos de segundo orden del impacto y las posteriores respuestas de política monetaria dieron paso a la divergencia y, con ella, a una menor correlación de los rendimientos entre países, tal y como se muestra en el gráfico 2. A principios de 2026, el carácter global de la crisis energética hizo que las correlaciones volvieran a aumentar. Una vez superada la fase aguda de la crisis, esperamos que vuelva a reducirse la correlación entre los mercados de deuda internacionales. Una evolución que, en nuestra opinión, creará valiosas oportunidades para los inversores globales flexibles.

Gráfico 2

Los mercados de deuda pública tienden a divergir tras una crisis

Los últimos acontecimientos parecen indicar que la diferenciación entre ciclos y respuestas de política monetaria ya está teniendo lugar:

  • En Estados Unidos, pese a la crisis energética, el crecimiento sigue superando las expectativas en un contexto marcado por una política fiscal claramente acomodaticia, la expansión constante del consumo y una inflación acelerada. Esperamos que la inteligencia artificial siga impulsando el crecimiento (al menos en términos nominales), mientras que las elecciones de mitad de mandato comenzarán a influir en la formación de precios en los mercados a lo largo del verano.
  • En el Reino Unido, la persistente prima de riesgo política y fiscal hace que los gilts se muevan con una beta más elevada frente a los mercados globales. Si observamos cierta estabilización política, la reciente y agresiva subida de los rendimientos en el tramo largo podría ofrecer un punto de entrada atractivo.
  • En la zona euro, las perspectivas de crecimiento continúan siendo más dispares. Gran parte dependerá de si el ciclo industrial es lo suficientemente sólido como para mantener un impulso positivo a pesar del shock inflacionario.
  • Japón sigue aplicando una política monetaria que no es coherente con las cifras de inflación del país. Un ajuste de política largamente esperado podría tener implicaciones globales tanto para los mercados de divisas como para los de tipos de interés.

Conclusión

Creemos que el conjunto de oportunidades que brinda la deuda pública global (rates) mantiene todo su atractivo. Los rendimientos en los mercados desarrollados son altos, lo que ofrece cupones interesantes y una protección aún más sólida frente a los riesgos bajistas, como ya se ha puesto de manifiesto este año. La combinación de estas características refuerza el posible papel de la renta fija no solo como fuente de diversificación y liquidez, sino también como generadora de rentabilidad. Algo que nos distancia del contexto de bajos rendimientos que marcó buena parte del ciclo anterior. Un enfoque proactivo y flexible puede ayudar a gestionar la volatilidad previsiblemente persistente y a mejorar el potencial de rentabilidad total de las carteras de renta fija core.

Los puntos de vista expresados en el presente documento son los de sus autores en el momento de su redacción. Otros equipos pueden tener diferentes puntos de vista y tomar diferentes decisiones de inversión. El valor de su inversión puede pasar a ser mayor o menor con respecto al momento de la inversión original. Aunque los datos externos utilizados se consideran fiables, no se garantiza su exactitud. Destinado exclusivamente a inversores profesionales, institucionales o acreditados.

Expertos

Manténgase al día de las principales noticias del mercado y nuestros diferentes puntos de vista

Más opiniones de nuestros expertos