Escenario 3: una transición caótica
Una transición caótica, marcada por un alto nivel de incertidumbre, es otro de los posibles escenarios. Parece que los mercados se inclinan por este desenlace a medida que crece la preocupación sobre cómo la IA podría alterar modelos de negocio —e incluso sectores enteros— que hasta ahora se consideraban relativamente al margen. De mantenerse esta incertidumbre, podría poner en entredicho las hipótesis sobre la viabilidad de las empresas y el empleo, y reducir significativamente la visibilidad de la rentabilidad, los flujos de caja futuros e incluso la vida útil corporativa.
Se trata de un entorno en el que las empresas podrían paralizar gran parte de la nueva actividad, con la posible salvedad de la inversión relacionada con la IA. Además, el ritmo del desplazamiento laboral asociado podría superar la capacidad de adaptación de los trabajadores y las organizaciones, lo que elevaría la tasa de desempleo. En ese contexto, el ahorro preventivo podría aumentar a un ritmo superior al de la inversión neta y reducir los rendimientos reales. Irónicamente, esto se percibiría más como un entorno de aversión al riesgo (risk-off), incluso si la perturbación subyacente acabara siendo positiva para la productividad.
Dado que los balances de empresas y hogares parten de una posición relativamente sólida, al menos en términos agregados, este escenario implicaría una recesión leve seguida de un repunte similar a un auge.