Oportunidades de inversión en un panorama geopolítico cambiante
Los ciclos geopolíticos suelen ser largos: históricamente duran entre 80 y 100 años. Los cambios estructurales como los que estamos presenciando solo se producen una vez por siglo y tienden a ser disruptivos. Por tanto, aunque el riesgo de mercado es estructuralmente mayor en este nuevo régimen, 2026 ofrecerá oportunidades continuas para identificar los valores ganadores y perdedores en las carteras.
Dada la elevada probabilidad de que este giro hacia la seguridad nacional se prolongue durante varios años, 2026 podría ser un momento adecuado para aumentar la exposición a diversas temáticas de inversión a largo plazo, tanto en mercados públicos como privados. Entre estas temáticas se incluyen:
- Defensa e innovación tecnológica militar (por ejemplo, inteligencia artificial, tecnología espacial y aeroespacial)
- Minerales críticos y tierras raras
- Biotecnología
- Ciberdefensa
- Energías renovables y estrategias de resiliencia climática
Esta dinámica se observa a nivel regional, nacional, sectorial y por compañía, así como a lo largo de todas las clases de activos, y favorece de manera natural la gestión activa, pues permite reducir riesgos y aprovechar la diferenciación con mayor agilidad que un enfoque pasivo. Pueden surgir oportunidades de alfa para estrategias long/short y otras alternativas. En cualquier caso, los inversores prudentes deberían incorporar la perspectiva geopolítica a su estrategia de cartera en 2026 y más allá.