El valor de la inversión contraria al consenso
Estos ejemplos ilustran por qué creemos que la trayectoria de la inflación en Europa no es, en general, una mala noticia para la inversión activa. En nuestra experiencia, es posible encontrar oportunidades de inversión atractivas con un enfoque bottom-up y un claro potencial para superar a sus homólogas, pese a un entorno macroeconómico más complejo. La inflación genera presión, pero también dispersión. Determinados valores del sector de la distribución pueden beneficiarse de que los consumidores sean más sensibles a la relación calidad-precio; las empresas disruptivas pueden sacar partido de la búsqueda de soluciones de menor coste por parte de los clientes, y las compañías que ofrecen productos o servicios esenciales para la transformación estructural de Europa pueden disfrutar de un poder de fijación de precios duradero. En todos los casos, el hilo conductor no es la inmunidad frente a la inflación, sino la capacidad de ayudar a los clientes a adaptarse a un entorno de mayores costes sin perder competitividad.