La inflación es uno de los principales factores detrás de este aumento, obligando a los bancos centrales a un delicado ejercicio de equilibrio: gestionar la subida de precios al mismo tiempo que fomentan el crecimiento económico. Esta situación está generando una mayor incertidumbre política en todas las regiones y, como ha señalado nuestro equipo macroeconómico global, es probable que incremente la ciclicidad y la dispersión de los resultados económicos en el futuro. Otro factor que contribuye a la volatilidad es el aumento sin precedentes de la deuda pública, las dudas sobre la credibilidad institucional desde el inicio de la pandemia y las tensiones geopolíticas en muchas regiones del mundo.
Todo ello podría dar lugar a más ciclos de expansión y recesión, así como a fases alcistas y bajistas. Una forma en que los inversores pueden hacer que sus carteras sean más resilientes es sustituyendo parte de su exposición a renta variable por fondos de cobertura long/short de renta variable. Por su diseño, estos fondos suelen tener una menor exposición al mercado de renta variable («beta») que los valores long-only y permiten ajustar de forma dinámica su exposición «neta» para proteger el capital durante periodos de fuertes pérdidas. Gracias a estas ventajas, cabe esperar que los hedge funds de renta variable long/short superen de forma holgada a los valores long-only en caídas pronunciadas, aunque podrían sufrir pérdidas importantes en un colapso repentino del mercado.
3. Valoraciones elevadas
Las fuertes ganancias del mercado, especialmente en empresas tecnológicas estadounidenses de megacapitalización, han llevado a los inversores a valorar los posibles riesgos asociados a las altas valoraciones y a los niveles extremos de concentración de los índices. Por ejemplo, a 30 de octubre de 2025, la relación precio-beneficio (PER) del S&P 500 se situaba cerca del percentil 96 de los últimos 20 años. El único periodo prolongado con un nivel superior fue la etapa pospandémica, entre agosto de 2020 y julio de 2021.
Consideramos que los hedge funds pueden ayudar con una fuente de rentabilidad que no depende de la beta del mercado. Si bien reconocemos que algunos inversores pueden mostrarse escépticos respecto a los hedge funds, dado ciertos casos de rentabilidad complicada en la última década, creemos que hemos entrado en un entorno más propicio para ellos, incluyendo los mayores niveles de volatilidad macro y tipos de interés mencionados anteriormente. Nuestro análisis indica que estos son algunos de los factores que históricamente han impulsado los periodos de mejor desempeño de los hedge funds.