Repensar las asignaciones a renta variable y renta fija
Durante el último año hemos trabajado intensamente con nuestros clientes para reforzar sus asignaciones a renta variable y renta fija, y esperamos que esta tendencia continúe en 2026.
En renta variable, observamos un creciente interés por revisar las asignaciones núcleo, impulsado por la concentración de los mercados, el aumento de la volatilidad y una mayor diferenciación entre países y regiones. El sólido comportamiento de muchos mercados en 2025, junto con el renovado interés por Europa, Japón y otras oportunidades globales, está llevando a los inversores a analizar cuidadosamente el posicionamiento de sus carteras. Los clientes también están reflexionando sobre el tipo de riesgo activo que desean asumir y buscan fuentes de alfa persistentes, explicables y diversificadoras.
Aunque las expectativas de rentabilidad a largo plazo puedan ser más moderadas, creemos que el régimen actual ofrece uno de los conjuntos de oportunidades más atractivos de los últimos años para los gestores activos capaces de identificar y capturar alfa entre estilos, sectores y geografías. Entre los temas clave de nuestra visión de renta variable para 2026 destacan la ampliación del crecimiento de beneficios más allá de las grandes capitalizaciones, la transición de Europa y Japón hacia modelos impulsados por la demanda interna y el posible resurgir de los mercados emergentes.
En este contexto, ayudamos a nuestros clientes a construir carteras de renta variable más sólidas y resilientes a través de la creciente gama de estrategias de extensión de Wellington (incluyendo enfoques fundamentales y sistemáticos complementarios), nuestras amplias capacidades globales y regionales, una oferta innovadora de hedge funds y soluciones personalizadas de protección frente a caídas. En toda nuestra plataforma estamos ampliando la capacidad de generar alfa, desde estrategias núcleo eficientes y sensibles al índice de referencia hasta soluciones de alta convicción y sin restricciones, diseñadas para generar alfa a escala. Esta amplitud permite a los clientes adaptar sus carteras a lo largo de todo el espectro de riesgo, rentabilidad y correlación.
En renta fija, la palabra clave hoy es selectividad. En los mercados de crédito, por ejemplo, las valoraciones son exigentes en muchos segmentos, pero nuestros equipos siguen identificando oportunidades para inversores pacientes y disciplinados. En los mercados de deuda pública, mantienen la convicción de que los bonos pueden seguir desempeñando su papel en la preservación del capital, la generación de rentas y la diversificación, aunque consideran crucial una cuidadosa selección de países y un posicionamiento adecuado en la curva de tipos.
Consideramos que este entorno es especialmente favorable para la gestión activa, y estamos apoyando a nuestros clientes con una amplia gama de ideas y estrategias, como crédito multi sector, estrategias sin restricciones u oportunistas y enfoques orientados al retorno total. El crédito privado también ocupa un lugar central en muchas de nuestras conversaciones en renta fija, en áreas como colocaciones privadas con grado de inversión y deuda inmobiliaria comercial.